Uno de los cambios más importantes es que la Auditoría Superior de la Federación podrá investigar faltas administrativas graves no sólo como resultado de auditorías, sino también de oficio o a partir de denuncias ciudadanas. Este elemento amplía la capacidad de respuesta institucional y reconoce que la ciudadanía también fiscaliza.
Hoy mi colaboración en El Heraldo de México.