Sin ética ni verdad, no hay transformación

La ética y la moral no son elementos secundarios ni adornos del discurso público; son el cimiento sobre el cual debería construirse cualquier proyecto de cambio.

“La transformación verdadera no sólo es económica y social, también es ética y moral”, afirmó la Presidenta Claudia Sheinbaum. Una frase necesaria, sobre todo en un momento en el que la palabra transformación se ha convertido en un recurso recurrente del discurso político, pero no siempre en una práctica coherente en el ejercicio del poder.

Te invito a leer mi colaboración completa hoy en El Heraldo