Roblox se ha convertido en uno de los videojuegos más populares entre niñas, niños y adolescentes. No es solo un juego, es un universo en línea donde se crean mundos, se compite, se socializa y hasta se emprenden pequeños proyectos de programación. Su atractivo radica en la libertad creativa y en la posibilidad de interactuar con millones de usuarios en todo el mundo. Sin embargo, esa misma interactividad es también el espacio donde acechan riesgos que no podemos ignorar.
Sobre esto escribo hoy en El Nopal Zacatecas.