El 19 de junio pasado fueron aprobadas en el Congreso del Estado de Zacatecas la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública y la Ley de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, y el 15 de octubre fueron publicados ambos ordenamientos en el Periódico Oficial, dos instrumentos fundamentales para garantizar derechos esenciales en una democracia: el derecho a saber y el derecho a la privacidad.
Sin embargo, a pesar de su entrada en vigor, existe un aspecto clave de la reforma que sigue sin cumplirse: la creación del órgano desconcentrado que la propia ley ordena en sus artículos transitorios y que debía instalarse en un plazo no mayor a los 30 días hábiles. Este órgano debía constituirse para asumir las funciones, el personal y los bienes materiales del extinto Instituto Zacatecano de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IZAI). Hasta hoy, ese proceso no ha ocurrido y existe un vacío institucional que afecta a la ciudadanía.
Sobre esto escribo hoy en El Mirador.