¿Sabías que a partir del 9 de enero con plazo hasta junio será obligatorio registrar tu línea telefónica? Deberás proporcionar tus datos; de no hacerlo, la línea podrá ser suspendida.
El padrón telefónico regresa a la agenda pública bajo un nuevo marco legal, pero con preguntas que aún siguen sin resolverse del todo. La obligatoriedad es clara; las garantías, no tanto.
La intención, al menos en el papel, es comprensible. La extorsión telefónica se ha convertido en un delito cotidiano, persistente y profundamente dañino. Eliminar el anonimato de las líneas puede parecer una respuesta lógica frente a una realidad que exige acciones concretas. Sin embargo, este debate no es nuevo y, precisamente por ello, merece una revisión cuidadosa.