En mayo de este año, la Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC) impuso una multa de 1,200 millones de euros al gigante tecnológico “Meta”, por infringir la privacidad de sus usuarios a través de Facebook, una de sus redes sociales. El tema es relevante porque se trata de la sanción económica más grande para una multinacional por una serie de infracciones relacionadas con la protección de datos en la Unión Europea, y porque resalta la necesidad de construir mejores mecanismos que garanticen la protección de nuestra privacidad en los espacios digitales y que respondan a los avances tecnológicos.