En Zacatecas, tanto senadores y senadoras como diputadas y diputados federales (y algunos ya también del ámbito local) han comenzado a “entrarle al juego” de informar a la ciudadanía sobre su trabajo. Presentan informes, comunican acciones y presumen resultados.
Pero ha comenzado una verdadera guerra de informes legislativos, de todos los colores y partidos, desde legisladores locales hasta federales. Cada uno quiere demostrar su productividad, mostrar que “trabaja” y que cumple con su mandato, aunque muchas veces los mensajes se repiten y se mezclan con discursos políticos o protagonismos personales.
Los informes legislativos deberían ir más allá de lo formal. Queremos saber qué leyes aprobaron, cómo beneficiarán al estado y qué iniciativas rechazaron y por qué. Necesitamos datos, resultados, proyecciones e impactos reales.
Te invito a leer mi colaboración en El Mirador.