¿Si una empresa ya había sido bloqueada, por qué volvieron a contratarla? ¿Quién autorizó, quién supervisó y quién se benefició?
Hoy, en mi artículo en Proceso abordo las preguntas que no pueden quedar sin respuesta en el caso del INE. Las renuncias no borran los contratos ni cierran las investigaciones.
El dinero público tiene historia, los documentos dejan huella y la rendición de cuentas no puede quedarse en el escándalo.