os ciudadanos seguimos siendo bombardeados por mensajes de texto, llamadas y publicidad política. Todos los días llegan SMS que intentan influir en la percepción pública, promoviendo aspirantes o difundiendo encuestas. La autoridad no hace nada al respecto.
La verdadera soberanía comienza cuando los ciudadanos pueden vivir con libertad, seguridad, justicia y confianza en sus instituciones.