De cara al Proceso Electoral hay algo que no aparece en los discursos ni en las encuestas: el voto de quienes observan en silencio y decidirán en las urnas.
¿Qué hay detrás de ese silencio? ¿Miedo a perder un empleo, un contrato o una relación con el gobierno?
El voto oculto puede terminar hablando más fuerte que cualquier discurso. Existe un voto que no siempre se expresa.