El robo de datos y el silencio de las autoridades

El IMSS enfrenta una crisis institucional sin precedentes. Pese a que ha negado un hackeo directo y atribuido el incidente a un mal uso interno, lo cierto es que se trata de una vulneración significativa que coloca a millones de ciudadanos en riesgo de extorsión, fraudes y robo de identidad.

En días recientes se ha destapado uno de los incidentes más graves en materia de protección de datos personales en México: la filtración de información sensible de aproximadamente 20 millones de pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Entre los datos comprometidos se encuentran nombres, domicilios, CURP, números de seguridad social, padecimientos médicos y hasta tipos de sangre, información que, según diversas fuentes, ya circula y se oferta en la dark web.

Sobre esto mi comentario hoy en la revista Proceso.