El artículo de hoy habla claro:
Hay servidores públicos que declaran “no tener nada”, pero todos sabemos —y ya hemos visto— que sí tienen… y mucho.
La rendición de cuentas empieza con la verdad en las declaraciones patrimoniales.
No basta con decir que no tienen bienes: hay que contrastarlo con la realidad.
Consulta las declaraciones en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) o en los portales oficiales.
Volvámonos contralores sociales.
Porque lo público nos pertenece y la transparencia no es opcional.
Sobre esto mi comentario hoy en El Heraldo.