Comentario en Triple Erre

“El reciente caso de acoso del que fue víctima la presidenta de la República generó intensos debates y quedó en evidencia no solo la vulnerabilidad en su seguridad, sino también un problema estructural en México, la persistencia del acoso y la violencia de género en todos los ámbitos públicos y privados. Es positivo que la Presidenta, desde luego, haya decidido denunciar. Sin embargo, el verdadero reto consiste en que estas denuncias no se pierdan en la impunidad como ocurre con miles de casos cada año. Ojalá esa misma celeridad se aplique en los cientos de casos de acoso y violencia que permanecen sin justicia. La igualdad ante la ley debe reflejarse no solo en los casos de alto perfil, sino en cada denuncia, sin importar cargo, género o condición social.”