A veces basta un descuido para que se abra una ventana y podamos ver lo que ocurre detrás de las puertas.
La salmonelosis en el Hospital General dejó al descubierto un eslabón que no debió romperse y abre preguntas incómodas: ¿Quién está cuidando a quienes todos los días cuidan nuestra salud? ¿Y quién asume la responsabilidad de quienes administran el sistema?