Este 31 de diciembre concluye un año particularmente complejo. Un año marcado por una avalancha de información, pero también por una preocupante cantidad de desinformación. Un año en el que la política legislativa avanzó a un ritmo acelerado, reformando cientos de ordenamientos legales en el país. Algunos fueron altamente mediáticos y conocidos por la ciudadanía; otros, igual de relevantes, pasaron casi inadvertidos, aunque ya están publicados en el Diario Oficial de la Federación y tendrán impactos profundos que apenas comienzan a sentirse y que merecen un análisis serio y responsable.