Transparencia, la responsabilidad que no podemos posponer

México está frente a un gran reto pues el reciente Programa Sectorial de Anticorrupción y Buen Gobierno 2025-2030, publicado recientemente en el Diario Oficial de la Federación reconoce que, en este sexenio, la rendición de cuentas llegará a niveles “más bajos”, para después recuperar terreno hacia 2030.

Hablar de transparencia gubernamental no es ya un lujo ni un discurso; tiene que convertirse en algo cotidiano, en una exigencia ciudadana. No basta con que el gobierno publique informes, leyes o acuerdos. Se requiere que esas acciones se traduzcan en mecanismos efectivos, accesibles y verificables. 

El nuevo modelo de acceso a la información planteó cambios, y muchos retos. Uno de ellos que está pendiente es lograr que la Plataforma Nacional de Transparencia, vuelva a colocarse como la principal fuente de información pública, sin intermitencias.

Sobre esto mi comentario hoy en El Sol del Centro.