Tiempo de mujeres, sin sororidad garantizada

El auge y la legalidad da paso a tiempo de mujeres en cargos públicos y políticos. Pero también debo decir algo que necesita repetirse, depende de cuáles mujeres.

Porque no basta con hablar de inclusión si en la práctica no construimos. No basta con exigir espacios si éstos no se usan para servir, sino para dividir o imponer.

A lo largo de mi carrera he tenido la fortuna de trabajar con mujeres brillantes, capaces y llenas de talento. También con mujeres que me han abierto puertas con generosidad, que han sido faro y ejemplo, y que han demostrado que el liderazgo femenino combina fuerza, inteligencia y sensibilidad.

Pero también, con la misma honestidad, debo reconocer que he conocido a otras mujeres con ambición mal encauzada, corazones llenos de ego y estrategias vacías de ética.

Porque hay mujeres que construyen, pero también hay quienes, con tal de avanzar, usan la calculadora no para sumar, sino para restar y dividir.

Sobre esto escribo hoy en Las Noticias Ya.